“En la práctica reconocer a los niños y a las niñas como sujetos de derecho supone escucharlos, poder hablar con ellos de igual a igual, reconocer a sus familias, respetar sus necesidades de todo tipo no solamente las físicas, sino también las intelectuales, las emocionales, las lúdicas”. Ana Malajovich. 

En un contexto dominado por la pobreza, la desnutrición y el hambre que expresan inequidades evitables e injustas y que aumentan exponencialmente en la niñez y la adolescencia, el riesgo a padecer los efectos irreversibles de la desnutrición multidimensional suma más sufrimiento a un estado de carencia estructural, el Observatorio Social decide enfocar  esfuerzos en aportar conocimientos y experiencias de colaboración con el área social de los gobiernos, y t al como dice su misión: “…potenciando el proceso de ruptura de las condiciones estructurales que llevan a la pobreza y la exclusión” para acompañar con metodologías nuevas y eficaces a que las generaciones próximas puedan acceder a mejores oportunidades en su desarrollo.

La Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en la Argentina sitúan a la familia como el entorno privilegiado e indiscutible de desarrollo de los niños y en consecuencia de los jóvenes. El nuevo paradigma desplaza al Estado de su rol de policía y lo convoca a acompañar a las familias en una de sus funciones primordiales: la crianza de los niños y de los jóvenes. De este modo, la culpabilización de las familias pobres —soporte fundamental de las intervenciones estatales bajo el modelo tutelar— cede lugar a la multiplicación de los puntos de encuentro entre el Estado y las familias, a través de intervenciones orientadas a su fortalecimiento (Konterllnik, 2008).

Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes 

Convención de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente

Campaña para la prevención del abuso de niños y jóvenes