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| Revista nº 16 - septiembre
2007 |
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Objetivo: Trabajo decente para todos
por Lic. Enrique Deibe
En ocasión de la presentación
de los Objetivos y Metas del Milenio (ODM), el Secretario
General de la ONU, Kofi Annan, recordaba que, aunque las Naciones
Unidas es una organización que representa Estados,
su misión fundacional es reafirmar la dignidad y el
valor de la persona humana, junto con el compromiso de lograr
el progreso social determinado por mejores condiciones de
vida, sin miseria ni temor.
En septiembre de 2005 ante la Asamblea Extraordinaria de las
Naciones Unidas, la Argentina dio cuenta sobre la gestión
de Gobierno en pos de alcanzar los ODM
planteados para el 2015.
En esa ocasión, nuestro país presentó
el ODM III: Promover el Trabajo
Decente planteando como metas la
reducción del desempleo llevándola a una tasa
inferior al 10%, incrementar la cobertura de protección
social a dos terceras partes de la población y erradicar
el trabajo infantil para el año 2015. De esta manera,
Néstor Kirchner, se posicionó como un presidente
dispuesto a comprometerse con políticas claves para
el desarrollo de la región, y esencialmente, su propuesta
refleja las aspiraciones de progreso de todos los argentinos
de bien.
El objetivo de Trabajo Decente para Todos se enmarca en los
lineamientos centrales establecidos por la Organización
Internacional del Trabajo y asume los compromisos definidos
en la Declaración del Milenio.
Para su concreción y sustentabilidad en el tiempo,
el gobierno argentino propone un amplio debate definiendo
estrategias y políticas con la mirada puesta en la
realidad de cada localidad y región del país.
La profunda crisis económica social, financiera y ocupacional
que sufrió la República Argentina, llevó
a poner en marcha el Programa Jefes de Hogar, que aseguraba
un ingreso monetario a todas las personas desocupadas con
hijos menores a cargo. Dado su contexto de surgimiento –
con una desocupación superior al 20% - éste
ha sido el programa de protección social de mayor magnitud
en nuestra historia.
Al asumir la gestión del Estado, el presidente Néstor
Kirchner situó la problemática del empleo en
el centro de las políticas públicas. Esto significa
colocarlo en el centro del modelo de crecimiento, y constituirlo
en eje de las políticas económicas y sociales.
En función de este eje estratégico, el Ministro
de Trabajo, Carlos Tomada puso en marcha el Plan Integral
de Promoción del Empleo y el Plan Nacional de Regularización
del Trabajo, expresado bajo el lema Más y Mejor Trabajo.
Asimismo la mejora sustancial del salario mínimo vital
y móvil y la vigencia plena de la negociación
colectiva, completan una política laboral de inclusión
social a partir del trabajo y la mejora paulatina de la redistribución
del empleo.
Para la ejecución de la nueva política activa
de empleo, fue necesario iniciar un proceso de gestión
y fortalecimiento de nuevas institucionalidades. Así,
se asumió el desafío de construir una
Red de Servicios Públicos de Empleo constituida
por más de 250 oficinas de empleo distribuidas en todo
el país, prestando servicios de empleo al 90% de la
población económicamente activa.
Concebida como una herramienta básica para avanzar
en una gestión eficaz, esta Red instrumenta políticas
activas de empleo dirigidas al mercado laboral con impacto
social y económico. Las Oficinas de Empleo conforman
una auténtica red nacional que provee a la población
económicamente activa servicios efectivos, eficientes
y gratuitos que contribuyan a la creciente activación
de la oferta y demanda laboral en cada localidad argentina.
Las primeras Oficinas de Empleo
(OE) de base municipal surgen a
mediados de 2004 y su objetivo es generar un espacio de encuentro
entre los que buscan activamente un trabajo y quienes los
ofrecen. Para esto, implementa procesos de intermediación
e inserción laboral y aproxima a los sectores productivos
distintos instrumentos para facilitar la contratación
de personas.
Además, Cuenta con un servicio de derivación
a instituciones educativas o de formación para el trabajo
para compatibilizar los niveles educativos y las calificaciones
de los trabajadores desocupados con las demandas del mercado
laboral.
De esta manera, las OE se convierten en herramientas básicas
para articular, potenciar y comunicar a nivel local las políticas
activas de empleo diseñadas y articulada por los tres
niveles de gobierno.
Para que los servicios públicos de empleo realmente
impacten en la mejora de la calidad de vida de la población,
el desafío consiste en que, en el marco del actual
proceso de recuperación económica, estas políticas
posibiliten la inclusión de trabajadores desocupados
en empleos de calidad.
Tan importante como el montaje de la Red de Servicios Públicos
de Empleo, ha sido la puesta en marcha del Seguro de Capacitación
y Empleo (SCyE) de base no contributiva destinado a personas
desocupadas que buscan activamente un trabajo. Por su diseño,
esta política de gobierno implica superar los planes
de asistencia social, avanzando hacia la implementación
de Políticas Activas de Empleo.
Los trabajadores que opten por el SCyE cuentan con el compromiso
de los tres niveles del estado para acompañarlo en
su reinserción laboral a través de acciones
tendientes a mejorar su empleabilidad, que lo orienten y,
sobre todo, actúen como un nexo eficaz y confiable
con empleadores que apuestan al crecimiento del país.
Igualdad de posibilidades
El alto desempleo de más de una década genera
dificultades para la inserción de los trabajadores
desocupados más vulnerables, sin embargo, no existe
ninguna evidencia que indique una imposibilidad de perforar
el núcleo duro de desocupados por su baja educación,
sus edades, o por carencia de experiencia laboral previa.
Una característica central del actual patrón
de crecimiento económico basado en la sustitución
de importaciones y apoyado en el nuevo tipo de cambio, es
que requiere trabajadores con diversos tipos de
calificaciones (1).
Las políticas y programas orientados a la empleabilidad
de las personas, abarcan también la gestión
de acciones específicamente orientadas al incremento
de oportunidades para los jóvenes. En esta línea,
se han iniciado programas centrados tanto en la relación
entre oferta y demanda de trabajo, como en el incremento de
la empleabilidad de los jóvenes. Para esto, se combinan
diversas herramientas orientadas a favorecer la terminalidad
de la escuela primaria y secundaria; promover la formación
profesional; mejorar las competencias laborales de este segmento
de población; generar espacios para la planificación
de carreras profesionales, y la provisión de información
sobre el mercado del trabajo.
Portal Público del empleo
de la República Argentina
Tecnología para la inclusión
En el marco del Programa Área
(2), el Gobierno argentino suscribió
con Italia Lavoro la transferencia tecnológica utilizada
por los servicios de empleo de la República de Italia,
adaptada a las necesidades de nuestro país.
Se trata del primer Portal
Público del Empleo en nuestro
país: un instrumento estratégico que permite
gestionar los requerimientos de las personas que buscan activamente
empleo y de las empresas e institucio-
nes públicas o privadas que demandan un sistema dinámico,
de fácil acceso, seguro y gratuito para la búsqueda,
selección e incorporación de personal.
Se trata de una base de información organizada y on
line, puesta a disposición de los operadores locales
de las Oficinas de Empleo para el trabajo articulad a nivel
nacional y local.
La misma, constituye un asistent inteligente para la orientación
e intermediación laboral, la búsqueda de empleado-
res, el seguimiento de las acciones que realizan las personas
en orden a aumentar su empleabilidad, así como la organización
de ofertas de formación y capacitación.
La prioridad en el desarrollo de una red nacional de oficinas
de empleo de base local, la transición de los programas
sociales de transferencia de ingresos hacia el Seguro
de Capacitación y Empleo,
el desarrollo y fortalecimiento de la calidad de redes de
formación profesional, las ofertas mejoradas de educación
básica para adultos y los incentivos a empleadores
y programas de apoyo a entramados productivos, son un claro
ejemplo que para la actual gestión de gobierno, alcanzar
los ODM no es un discurso políticamente correcto, sino
convicciones de un estado que acompaña, apoya y desarrolla
políticas destinadas a mejorar las condiciones de vida
de su pueblo.
Notas
(1).
Lic. Daniel Kotzer, Coordinador del Área Social del
PNUD.
(2). Programa de
apoyo a la Reactivación del Empleo en Argentina.
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